El Equipo Peruano de Antropología Forense (EPAF), de acuerdo a sus principios institucionales de promoción de la verdad, justicia y garantías de no repetición en casos de desaparición forzada y ejecución extrajudicial, de acuerdo además a los valores democráticos que inspira y motiva su trabajo en la defensa de los derechos humanos, la memoria y el desarrollo colectivo, considera importante, ante la coyuntura política actual, comunicar lo siguiente: 1. Los resultados electorales de la primera vuelta expresan no sólo el descontento de diferentes sectores sociales por la injusta manera en que se ha distribuido el crecimiento económico de los últimos años, sino principalmente la urgencia de terminar con la exclusión política, social y cultural que históricamente han experimentado vastas regiones de nuestro país debido a la indiferencia e ineficacia del Estado. 2. El Perú vivió dos largas décadas de violencia política (1980-2000) que dejó como saldo no sólo un país fracturado, social, política y económicamente escindido, sino decenas de miles de muertos, entre los cuales se encuentran más de 15 mil desaparecidos. Estas personas, junto a sus familiares, significan no sólo un número importante de peruanos, compatriotas que ya no están y cuya memoria permanece invisible y rezagada, sino de ciudadanos, es decir: electores. 3. Vemos con indignación, sin embargo, que ningún programa o candidatura ha mostrado preocupación o definido propuestas concretas —que trasciendan los planes de gobierno, convertidos hoy en ambiguos documentos sin valor, negociables y erráticos— para afrontar las secuelas del conflicto. 4. Advertimos además con preocupación que ninguno de los aspirantes que participarán en la segunda vuelta posee una trayectoria personal que garantice a priori una defensa clara y real de los derechos humanos. No obstante, esperamos que, pese a esto, quien resulte ganador en segunda vuelta se haga cargo —más allá de lo que diga o deje de decir sobre lo que haría en el poder, producto más bien de estrategias electorales para ganar votos y mantenerse mejor ubicado en las encuestas— del clamor de muchos peruanos por verdad, justicia y reparación. 5. La verdadera justicia social y la redistribución de la riqueza pasa por la restitución de derechos fundamentales para el ser humano, no por campañas (y contracampañas) electorales o reivindicaciones ideológicas. Para que nuestro país se beneficie de su propio progreso y desarrollo, y la democracia se fortalezca y se sostenga, tenemos que entender que no es posible que, luego de más de treinta años de la quema de ánforas en Chuschi (Ayacucho), no tengamos respuestas sobre lo que nos pasó durante dos décadas, matándonos entre nosotros. El saber la verdad no es derecho de uno o unos cuantos, sino de todos y todas. 6. Nuestra labor investigativa NO ha tenido, tiene ni tendrá compromisos políticos-partidistas de ninguna índole. Por ello, EPAF reafirma su compromiso con TODAS las víctimas sin distinción alguna, así como su misión en la consolidación de la paz, el fortalecimiento de la democracia y la búsqueda de verdad y justicia, no sólo en contextos de crímenes de lesa humanidad, sino en el día a día, en permanente vigilancia. Lima, 29 de abril de 2010 Dirección Ejecutiva Equipo Peruano de Antropología Forense





04 may 2011
Posted by epafperu 


