La Conferencia Episcopal, dirigida por Monseñor Salvador Piñeiro, realizó un conversatorio junto al Presidente del Concilio Nacional Evangélico del Perú, Pastor Enrique Alva; el presidente de CONAVIP, José Sayán; y la presidenta de ANFASEP, Adelina García, sobre los más de 16mil desaparecidos durante el conflicto armado interno (1980-2000) y la necesidad de mejorar la política de búsqueda de estas víctimas.
“Ojalá que esta mesa de trabajo intensifique (la búsqueda de los desaparecidos) y cuenten con nuestro apoyo, estamos decididos a ayudar para que todas las instituciones nos escuchen”, afirmó Monseñor Salvador Piñeiro tras comentar que espera que no se pierda “esa sensibilidad, ante el sufrimiento ante el dolor de muchos”.
Pues, aún los familiares afectados, también, por la época de terror, esperan encontrar los restos de sus hermanos, hijos, padres, etc, para darle cristiana sepultura. “Nos vamos por caminos equivocados, de odios y de injusticia. Y esto no es evangelio. El evangelio es semilla de amor, de paz, de reconciliación…”, agregó, Monseñor Piñeiro.

Se necesita el apoyo del gobierno para continuar con la política de búsqueda de los más de 16mil desaparecidos
El Pastor Enrique Alva señaló que las “iglesias no pueden ser tan indolentes ante el sufrimiento” de los familiares y las víctimas, ya que no son solo un número de 15mil desaparecidos, “sino de personas que hoy en día están sufriendo, y cargan con un sufrimiento por más de 25 años”. “Hay adultos mayores que ya están pronto a dejarnos y que todavía no cierran sus heridas y no pueden cerrar sus heridas… no podemos ser una sociedad indolente”, aseveró el Pastor Enrique Alva. García Sayán dijo que “todas las víctimas merecen ser enterradas cristianamente”, sean una o quince mil, y las familias deben tener “la tranquilidad de saber dónde están”. Además, Sayán junto a Adelina García solicitaron al Gobierno “la implementación de un grupo de alto nivel” para la búsqueda de los desaparecidos.
“Ya son 30 años nosotros como organización, y buscamos, queremos saber el paradero de nuestros familiares, de nuestros seres queridos”, resaltó Adelina García. Dijo, también, que en 1983, cuando su esposo desapareció, lo buscó en 1984, 1985, y pensó que lo encontraría con vida. “Pero, ahora, nosotros buscamos sus restos para poder dar una cristiana sepultura”. “Mis hermanas aún piensan que ellos están vivos”, cuenta Adelina, y nos informa que “muchas mamás”, le preguntan si su hijo, su esposo, están en la cárcel, en Yanamayo. Sin embargo, no es así. Esta es la realidad que acoge a nuestro país tras más de 25 años. La violencia en el interior muestras índices grandes de daños psicológicos a los familiares que no pueden encontrar a sus caídos en manos del conflicto armado interno. Por ello, EPAF saluda la iniciativa de la Conferencia Episcopal al organizar este conversatorio y, además, la participación de los miembros del Concilio Nacional Evangélico, CONAVIP y ANFASEP.





21 jun 2013
Posted by epafperu 




