INVESTIGATION

EPAF conducts forensic anthropology investigations of clandestine graves to fulfill both the interests of justice and the humanitarian needs of victims’ families.  Through these investigations, EPAF is able to both provide evidence for judicial prosecutions and help to identify victims so that their families may recover their remains, give them a dignified burial, and gain an important sense of closure regarding their deaths.

In Peru, EPAF has participated in the investigation of 37 cases of human rights violations, either as defense experts working for the victim’s families (27 cases) or as official experts for the prosecutor’s office or judicial power (10 cases).

Throughout these investigations, the team has completed the analysis of 325 recovered individuals, successfully identifying 125 persons and establishing important evidence for the resolution of the cases in a judicial court.

In addition to the investigation of judicial cases, EPAF has conducted campaigns of systematic collection of antemortem data (detailed information about missing persons) in the regions of Ayacucho, Lima, Junín and Huancavelica. EPAF’s Antemortem Database contains information on more than 4,000 disappeared persons, thereby helping to reconstruct histories and patterns.

A forensic investigation involves the following steps:

Investigación preliminar: En esta etapa se recuperan las fuentes existentes de información sobre el caso (testimonios, fotos, reportajes, investigaciones previas, etc.) y se visita el presunto sitio de entierro, para intentar responder preguntas básicas que nos ayuden a construir una imagen del caso y formular una estrategia de intervención: ¿Quiénes eran los desaparecidos? ¿Qué les podría haber pasado? ¿Dónde podrían estar? Una parte esencial de esta etapa es la recuperación de información antemortem.

Registro y recuperación de la evidencia: La evidencia son objetos o modificaciones en el ambiente que pueden referirnos a las acciones que los produjeron (por ejemplo, una huella es la evidencia que nos refiere a “alguien caminó por aquí”). El registro y recuperación de la evidencia, realizados de forma sistemática, permiten observar patrones que nos ayudan a establecer el “escenario más probable”.

Análisis de la evidencia: En esta etapa se estudia a fondo la evidencia para obtener más información de ella. Los análisis a realizar no son siempre los mismos, dependen de la evidencia recuperada y la información requerida por el caso. Por ejemplo, el análisis antropológico de los restos puede brindarnos información respecto a la “causa y modo de muerte más probable”, el sexo de la persona, su edad, lesiones sufridas, etc.

Interpretación: Aunque la interpretación se realiza a lo largo de toda la investigación, es solo cuando hemos agotado los recursos para obtener información que podemos consolidar conclusiones, identificar a las víctimas, determinar el escenario más probable, etc.

Si bien la investigación forense es un proceso científico y sistemático, realizado por especialistas, el contexto de los casos de violaciones a los derechos humanos implica la participación de otros actores que no pueden ser dejados fuera del proceso, como autoridades, abogados, y sobretodo, los familiares de las víctimas. Es importante recordar que la investigación forense forma parte de un esfuerzo mayor por la búsqueda de la verdad y la justicia, esfuerzo que requiere de la participación de la sociedad en su conjunto.

Photo: Alain Whittman

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