Entradas destacadas
0

Urgen cambios en procedimientos de recolección de pruebas para casos penales

El Equipo Peruano de Antropología Forense (EPAF), ante las muertes violentas de los ciudadanos Gerson Falla Marreno y Walter Oyarce Domínguez, muertes que lamenta y deplora profundamente, considera necesario expresar...

El Equipo Peruano de Antropología Forense (EPAF), ante las muertes violentas de los ciudadanos Gerson Falla Marreno y Walter Oyarce Domínguez, muertes que lamenta y deplora profundamente, considera necesario expresar lo siguiente:

  1. En nuestro país, el acceso de los ciudadanos a la justicia en casos penales se ve bloqueado, entre otras razones, por la excesiva importancia que los procedimientos judiciales vigentes otorgan a las pruebas testimoniales. De ello se deriva que el resultado de los procesos penales se determine muy a menudo por declaraciones, en vez de que se otorgue el peso debido a las evidencias y pruebas materiales.
  2. En este sentido, los casos Falla y Oyarce muestran lo que desde hace años ha señalado el EPAF con motivo de los casos de violaciones a los derechos humanos ocurridos durante la violencia política: los agentes encargados de hacer cumplir la ley suelen carecer del entrenamiento necesario para preservar e investigar las escenas del crimen, haciendo depender el conjunto de las investigaciones penales de la presencia de testigos o de alguna grabación en video.
  3. A la fecha, el Registro Nacional de Identificación y Estado Civil (RENIEC) cuenta con juegos completos de huellas digitales de casi todos los ciudadanos. A fines de los años 90, tras la implementación del Documento Nacional de Identidad (DNI) bajo la norma internacional ISO/IEC 7810, se anunció que este documento iba a ser ampliamente utilizado  en los procedimientos policiales y judiciales, e incluso que se iban a instalar terminales de verificación de huellas digitales en todas las comisarías, aduanas y puestos fronterizos del país, sin que este anuncio se haya concretado hasta el momento.
  4. Hace poco, la periodista Rosa María Palacios comentó muy atinadamente que el Estado peruano habría recibido la donación del sistema IAFIS (Integrated Automated Fingerprint Identification System) del FBI que permite comparar automáticamente las huellas digitales recuperadas en una escena del crimen con las huellas guardadas en un banco informático (por ejemplo, el de RENIEC). Al parecer la implementación de tal sistema costaría US$ 1 millón, cifra ínfima si es que se entiende el potencial de tal sistema para proveer pruebas materiales indubitables, que usadas correctamente y junto con testimonios, podrían hacer avanzar las investigaciones judiciales en casos de robos, homicidios, lesiones graves y otros tipos de crímenes.
  5. De igual manera, la mejora y perfeccionamiento de los procesos de recuperación de pruebas, y el análisis de las mismas a través de procesos automatizados y siguiendo los estándares de calidad ISO (9001 y 17025) impediría que, como se ha visto en el caso de Gerson Falla, se traten de introducir pruebas obtenidas sin presencia del fiscal y analizadas en condiciones de dudosa calidad científica.
  6. Si bien la reforma de la Policía Nacional y del Poder Judicial son impostergables, tal vez sea posible implementar de forma inmediata procesos que, por su naturaleza, impidan las consabidas prácticas de falsificación o distorsión de pruebas al momento de imputar los crímenes, y por ende ayuden a frenar las prácticas de corrupción en los procesos penales.
  7. La experiencia institucional del EPAF demuestra que la presencia y participación de peritos forenses especializados es la mejor garantía para la reconstrucción de hechos penales. Por tal motivo, invocamos a las instituciones del Estado a realizar las reformas necesarias para que se otorgue una mayor importancia a las pruebas materiales, y para que los peritos forenses de la sociedad civil puedan participar en las investigaciones de casos penales. De esta manera podrá garantizarse un mayor acceso a la justicia para todos los ciudadanos.

 

Lima, 5 de octubre del 2011.

 

Equipo Peruano de Antropología Forense

Dirección Ejecutiva

0

Realizarán VII Congreso Latinoamericano de Antropología Forense

Del 26 al 30 de octubre del presente año, en el Centro Cultural de la Universidad de Huamanga, Ayacucho, la Asociación Latinoamericana de Antropología Forense (ALAF), realizará el VII Congreso...

Del 26 al 30 de octubre del presente año, en el Centro Cultural de la Universidad de Huamanga, Ayacucho, la Asociación Latinoamericana de Antropología Forense (ALAF), realizará el VII Congreso Latinoamericano de Antropología Forense “Certificación y estandarización: Pasos firmes para una mejor práctica forense”, un encuentro entre antropólogos forenses de la región que abordará la institucionalización de las técnicas y procedimientos de la antropología forense en Latinoamérica.

El Congreso tratará temas como la búsqueda de desaparecidos desde la perspectiva de los familiares, la prueba pericial y jurisprudencia internacional y la genética forense en el diseño e implementación de políticas de búsqueda de personas desaparecidas. Además, se impartirán talleres sobre traumatismos óseos de interés forense, osteopatologías para principiantes y principios de investigación forense.

Participarán miembros destacados de los principales equipos forenses latinoamericanos como el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF), el Equipo Peruano de Antropología Forense (EPAF), la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG),  el Grupo de Investigación en
Arqueología Forense (GIAF), el Equipo Colombiano de Antropología Forense (ECIAF), entre otros.

La Asociación Latinoamericana de Antropología Forense (ALAF) es una asociación civil sin fines de lucro que busca establecer criterios éticos y profesionales para el ejercicio de la Antropología Forense, promoviendo la oficialización del uso de la Antropología y Arqueología Forenses en investigaciones judiciales, impulsando la acreditación a través de la creación de un directorio independiente.

Datos:

  • ALAF se constituyó en 2003 y se estableció como asociación civil en agosto de 2004, en Guatemala. Está patrocinada por EAAF, EPAF, la Oficina de Derechos Humanos del Arzobispado de Guatemala (ODHAG), el Centro de Análisis forense y Ciencias Aplicadas (CAFCA) y FAFG.
  • ALAF ya ha organizado seis congresos latinoamericanos de antropología forense durante los años 2003 (Sherman, Texas), 2004 (Antigua, Guatemala), 2005 (Bogotá, Colombia), 2008 (Lima, Perú), 2009 (Buenos Aires, Argentina) y 2010 (Manizales, Colombia).

0

Estado peruano reconoce la importancia del problema de las desapariciones forzadas

Hoy, 5 de setiembre del 2011, en las instalaciones del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), se realizó una reunión de trabajo respecto de la Convención Internacional sobre la Protección de...

Hoy, 5 de setiembre del 2011, en las instalaciones del Instituto de Estudios Peruanos (IEP), se realizó una reunión de trabajo respecto de la Convención Internacional sobre la Protección de Personas Víctimas de Desaparición Forzada, en la que participaron Rainer Huhle, director del Centro de Derechos Humanos de Nüremberg; Rocío Silva Santisteban, secretaria ejecutiva de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos; Omar Chehade, segundo vicepresidente de la República, la congresista Rosa Mavila, funcionarios gubernamentales, miembros de organismos defensores de derechos humanos y familiares de víctimas.

En diciembre de 1978, la Resolución 33/173 de la Asamblea General de la ONU utilizó por primera vez el término “persona desaparecida”, pero fue solamente con el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional y con la Convención Internacional sobre la Protección de Personas Víctimas de Desaparición Forzada que se poseen normas internacionales de carácter vinculante que tipifican la desaparición forzada de personas y permiten defender los derechos inalienables de las víctimas: conocer la verdad, obtener justicia y reparación.

La importancia de la Convención radica no sólo en dar una definición legal del delito de desaparición forzada, sino en establecer obligaciones a los Estados para prevenir, perseguir y sancionar este crimen contra la humanidad, a través de medidas judiciales concretas. Hoy, la Convención ha sido firmada por 88 países y 29 de ellos la han ratificado. En Sudamérica, sólo Perú, Surinam y Guyana no la han firmado.

La discusión sobre la firma de la Convención se centró en tres ejes importantes:

1)             Reconocer y comprender que la desaparición forzada de personas es una de las secuelas más graves del conflicto armado interno, no atendida por ningún gobierno en los últimos 10 años;

2)             Que la cifra total de personas desaparecidas no es sólo un número que hay que calcular -desde los  informes de la CVR, la Defensoría del Pueblo o el EPAF- sino que debe ser comprendida en toda su magnitud, como resultado de investigaciones permanentes y de asumir un problema social que nos divide como nación, y

3)             Que la implementación de políticas de Estado que hagan posible la búsqueda e identificación de desaparecidos no debe ser observado solo desde planos judiciales sino primordialmente desde una mirada humanitaria, sensible y reflexiva con respecto a la responsabilidad del Estado y sus sanciones.

La participación del vicepresidente Chehade dejó en claro que el nuevo gobierno firmará la Convención Internacional sobre la Protección de Personas Víctimas de Desaparición Forzada, y apoyará toda iniciativa que haga posible resolver este problema en los próximos cinco años. Por otro lado, José Burneo Labrín, asesor del despacho del Ministerio de Justicia, indicó que una cifra precisa de personas desaparecidas serviría para diseñar políticas públicas de búsqueda y reparación efectivas. Además, Gisella Vignolo, Adjunta para Derechos Humanos y Personas con Discapacidad de la Defensoría del Pueblo, insistió en que el trabajo hecho por el Ministerio Público en los últimos años no ha logrado articular una búsqueda integral de desaparecidos, que no se base solo en procesos penales y exhumaciones, haciendo falta mirar la desaparición forzada también desde la perspectiva de los familiares de las víctimas.

Finalmente, Gisela Ortiz, Directora de Operaciones del EPAF, advirtió que la firma de la Convención debe servir para abrir camino a la verdad y la reparación para centenares de familiares que no saben, luego de 20 o 30 años, qué sucedió y dónde están sus seres queridos. Además, puso énfasis en que la participación del Estado en la mesa de trabajo puede augurar por fin la coalición de esfuerzos de distintas instituciones en favor de la paz y la justicia.

El EPAF saluda que, después de muchos años, el Estado peruano se allane a reconocer la importancia del problema de la desaparición forzada de personas; recordando que las cifras de las que ahora disponemos -un aproximado de 15,000 personas desaparecidas- se deben a la revisión continua que el EPAF ha realizado de las cifras dejadas por la CVR, y que este valioso trabajo debe ser el punto de partida para cualquier futura investigación.

Lima, 5 de setiembre del 2011.

Equipo Peruano de Antropología Forense

Dirección Ejecutiva

Page 5 of 25« First...345671020...Last »